Cercenan los hilos del deseo
A quiénes atrapo esta mañana
para continuar respirando
y me miento sobre esos que parasitan
en la sofocada palma de mi mano
No tienes nada
Te han desterrado a morir
en las márgenes de todos los mundos posibles.
He regresado para atravesar los arcos invisibles del deseo de la palabra, arrojen azahares para recibirme porque he vencido la distancia del miedo, y digan al unísono que en este lugar prevalece la victoria del pensamiento que son los sueños.